Ser Obeso No Es Solamente El Estar Gordo

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Hoy en día, la obesidad es una epidemia mundial. Los cambios de los patrones de alimentación y la vida sedentaria hacen que las personas consuman más alimentos de los necesarios y no lleguen a eliminar las calorías sobrantes, acumulándose mayor cantidad de grasa en sus cuerpos. Estos cambios se observan desde la primera infancia, aumentando de manera preocupante la obesidad en la población infantil.

A pesar de que en los últimos años la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado a la obesidad como una enfermedad crónica que incrementa el riesgo de vida, muchas personas con exceso de peso no reconocen su estado real. Consideran a “esos kilitos demás” sólo como un problema estético y no están dispuestos a bajarlos ya que “no les agrada” ser delgados.


Sin embargo, en la actualidad sabemos que ser obeso no se relaciona simplemente con tener una forma física “poco atractiva”, sino que afecta severamente nuestra calidad de vida. Por ser un desorden progresivo, es de esperarse que la persona continúe aumentando de peso y empeorando su condición.

Además de las enfermedades asociadas y el gran riesgo de salud, la obesidad impide vivir una vida normal. Si la persona tiene unos pocos kilos demás, puede que el exceso de peso no lo moleste realmente ni condicione sus actividades, pero a medida que el peso sube, cambian las formas y comienzan las molestias.

Estos son algunos problemas comunes:
* Los pliegues cutáneos, producto del crecimiento del abdomen, son lugares ideales para la proliferación de hongos. Las paspaduras y quemaduras producto del roce constante de la piel son muy comunes en muslos, brazos y pliegues, como consecuencia del aumento de tamaño de estas partes.

* El obeso extremo es dependiente de las personas que lo rodean debido a que el aumento del tamaño del abdomen puede dificultar algunas tareas normales como agacharse, levantarse de la cama o quitarse los zapatos.

* Los dolores musculares por soportar el gran peso, principalmente, en rodillas y piernas son habituales. Bañarse o cocinar estando de pie puede resultar imposible. La persona se agita con sólo caminar unos metros, comienzan las dificultades de movilidad y se tiende a una vida aún más sedentaria.

* El obeso evita situaciones sociales tales como fiestas o cenas fuera de casa por miedo a sentirse observado y a hacer el ridículo. Puede encontrar dificultades para conseguir un asiento que soporte su peso o ropa de su talla para asistir a estos eventos.

Resumen: La obesidad tiene que ser reconocida como una enfermedad y como tal tiene que ser tratada, si has intentado con diferentes métodos para bajar de peso y nada ha funcionado, recuerda que puedes recurrir a una cirugía de obesidad, que ha probado a través de los anos ser un método altamente eficaz y confiable.

Un saludo,

Fuente: Hector Bernal

www.adios-obesidad.com

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