Tos persistente o crónica

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Una de las consultas más frecuentes en atención primaria es la presencia de una tos persistente, habitualmente de tipo irritativo, que es muy molesta para el paciente, llegando a impedirle realizar una vida normal.

Cuando un paciente tiene un catarro, bronquitis o una infección respiratoria, no se extraña de que tenga tos, dado que éste es el mecanismo utilizado por el organismo para expulsar las secreciones de la vía respiratoria, y no le preocupa la presencia de ella.


Sin embargo, fuera de este contexto infeccioso no es normal presentar tos persistente, y debe ser investigada.

La mayoría de los cuadros de tos persistente se deben a pocas causas: una de las más frecuentes es el goteo nasal posterior persistente, en el que se produce un goteo constante al tumbarse el paciente, desde la parte posterior d de la nariz hacía la faringe, produciendo una irritación estos paciente. Típicamente se produce por la noche. Suele estar producido por inflamaciones crónicas del tracto respiratorio superior (por ejemplo sinusitis).

Otras causas frecuentes de tos irritativa son el asma y el reflujo gastro-esofágico. El tabaco también suele estar presente como causa, ya que produce un doble efecto: irritación e inflamación en la mucosa respiratoria, incluyendo la tos crónica del fumador producida por el efecto nocivo del tabaco sobre los bronquios, y que haya podido producir una enfermedad concreta: la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), muy frecuentemente asociada al consumo de tabaco.

Una causa, afortunadamente poco frecuente, pero que por ser conocida asusta al sujeto que padece la tos, es el cáncer de pulmón. Por ello es tan importante que un paciente con tos que dura demasiado tiempo consulte a su médico de cabecera. También debe consultarse si el paciente es un EPOC y hay cambios en las características de su tos.

Como causas menos frecuentes, también puede deberse a ciertos fármacos, enfermedades cardiacas o incluso ser de causa funcional (no se encuentra la causa, y se suele atribuir a problemas psicológicos).

No es fácil definir lo que es la tos crónica, aunque casi todos los autores están de acuerdo en que sería aquella que dura más de tres semanas, sin estar relacionada con un proceso agudo que la justifique.

Para el estudio de una tos persistente es necesario realizar una extensa y correcta historia clínica, para establecer que antecedentes médicos o hábitos tiene el paciente que pueda justificar el cuadro, así como una descripción completa en el tiempo de como ha aparecido y se ha desarrollado esta tos. Las características de la tos suelen orientar hacia uno u otro proceso, ya muy diferentes: por ejemplo una infección producirá la llamada productiva o con moco o sangre, mientras que la tos seca de predominio nocturno orienta más hacia el asma, goteo nasal posterior persistente, o reflujo gastro-esofágico.

Posteriormente es necesario realizar una exploración física completa, focalizándola en el área ORL, para descartar pólipos nasales, rinitis, sinusitis, etc.

Complementar esta historia y exploración con una radiografía de tórax, y si es necesario de los senos, suele ser suficiente.

En caso de sospecha de asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica, la realización de las pruebas funcionales respiratorias pueden orientar mucho.

En caso de que la causa no esté clara puede ser necesario exámenes más avanzados y por tanto la derivación al especialista.

Aunque es necesario saber su causa para poder tratarla y por tanto controlar el problema, en muchos casos está molesta tos persistente impide realizar una vida normal al sujeto, por lo que debe realizarse un tratamiento sintomático.

Normalmente los fármacos usados son aquellos que contienen codeína, siendo los demás productos, que abundantemente se publicitan en los medios de comunicación, de dudosa efectividad.

Fuente: www.tuotromedico.org

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