Te despidieron?... Tu vida acaba de comenzar

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Para muchos, el hecho de que lo despidan, representa el final de su vida o quizas el final del mundo. Pero resulta que no es así y precisamente es todo lo contrario, siempre y cuando mantengamos una actitud positiva.

Digo esto, porque recientemente tuve esa experiencia, en principio amarga, pero luego satisfactoria.

Un poco de mi historia:
En la empresa tenía varias funciones: Gerente de Recursos Humanos, Gerente de Importaciones e Importaciones y Encargado de Compras Internacionales y aunque les parezca que es mucho trabajo para una sola persona, creanme que realizaba estas tres funciones con un nivel de eficiencia de 99.99%.

En Diciembre del 2008, luego de 4 años sin tomar vacaciones, veo la necesidad de esto y decido conversar con mi jefe al respecto. (debo de aclarar que a pesar de que por ley se deben de tomar las vacaciones anualmente, en las mayorías de las empresas los altos ejecutivos, los cuales tienen grandes responsabilidades, generalmente solo pueden disfrutar de una semana al año).

En la conversación con mi jefe, le planteo que debido a este tiempo de labor prácticamente ininterrumpida en la empresa, se hacía necesario y obligatorio el tomar mis vacaciones, además el personal obrero de la planta, en Diciembre salen de “Vacaciones Colectivas” y por tanto esa era la fecha más propicia para esto.
En principio me refutó que yo tomara las vacaciones, alegando que para la semana siguiente llegarían a la empresa 6 contenedores desde el extranjero, con maquinarias adquiridas, de medio uso y como yo era el Gerente de Importaciones y Exportaciones debía de estar presente.
Luego de un buen rato de conversación y de yo explicarle que todo estaba “seteado”, para que esos contenedores llegaran a la empresa sin inconvenientes, accedió a que me fuera de vacaciones. Así lo hice el Lunes 19 de Diciembre.
Ese mismo día llegó uno de mis hermanos desde New York y no se desmontó bien del avión, cuando nos invitó (a mi y a mi familia) a que fuéramos al Lago Enriquillo a las aguas azufradas a darnos un baño “para la buena suerte” y de paso realizar un recorrido por el sur de nuestro país, aceptamos y el 20 de madrugada arrancamos para la zona.
Entre hermanos, cuñados, primos, sobrinos, papá y mamá fuimos 22 personas. (5 vehículos llenos).
Para esa zona las señales telefónicas son un poco pobre y es difícil que le lleguen llamadas al celular. Casualmente mi jefe me llamó en horas del mediodía 2 veces y claro, a mi no me entraron las llamadas.
En la tarde fue que me llegaron las llamadas perdidas. Inmediatamente me ubique en una zona con buena señal y lo llamé al celular, pero no me cogió la llamada, acto seguido llame a la empresa y me comuniqué con la secretaria de él, pero esta me informó que él había salido, le pregunté para que me llamaba y ella me contestó que era para el preguntarme a que nivel estaba la llegada de las maquinarias. Bueno le informo a ella que todo estaba marchando según lo planificado y que le informara que no se preocupara que las maquinarias llegarían sin contratiempos.
Nuestra travesía por el sur profundo se extendió por unos 10 días y en esta visitamos: playas, ríos, restaurantes, monumentos y demás.
Llegamos a nuestro pueblo y decidí, a pesar de estar de vacaciones, ir por la empresa a ver las maquinarias y contactar que todo llegó bien.
Me dirijo a la oficina a buscar el listado de las maquinas para ir a revisar, pero resulta que los candados de la puerta de entrada y de mi oficina los habían cambiado. Llamé a mantenimiento y me informaron que se habían dañados y que solo existía una llave y la tenía el jefe, el cual estaba en Santo Domingo, con motivo de fin de año. Bueno, no le dí mente a eso y me voy para mi casa a seguir disfrutando de mis “Merecidas vacaciones”, en compañía de mis familiares.
El 14 de Enero, 2009, me correspondía entrar a mi trabajo, luego de unas largas vacaciones. Llegó a la empresa, saludo a todo el mundo y me dirijo a mi oficina a ponerme al día con todo.
Una hora más tarde llega el jefe, voy y lo saludo y no termino de saludarlo, cuando me dice las palabras que en ese momento, me hicieron sentir el ser más miserable y desdichado de la faz de la tierra: “La empresa ha decidido prescindir de sus servicios”.
Trague en seco. Las tripas se me comprimieron y por un momento se me fue la respiración. Pero como todo buen dominicano, lo cogí suave y le pregunté la causa, me respondió “reestructuración interna de la empresa”.
Acto seguido me solicitó que le entregara mis llaves (que no servían para nada, porque cambiaron todos los llavines), la flota y las diferentes claves de acceso a los sistemas que manejaba y los bancos, AFP, DGII, etc. Así lo hice y salí de la empresa unas 6 horas más tarde, con mi cheque y mi carta de cancelación.
Me despedí de todos mis compañeros y me fui para mi casa a ahogar mis penas. Mi esposa me consoló por un buen rato. Al llegar a mi casa le solicité a ella que me dejara solo por un momento.
Al estar solo me llegaron miles de preguntas y posibles causas de mi despido. Pensaba: ¿Que voy a hacer ahora?. ¿Porqué me despidieron?. ¿Qué hice mal?.
Estas respuestas tuvieron contestación unos días después, que me encontré con uno de mis ex compañeros y este me confesó la causa real: “Cuando el jefe te llamó 2 veces en diciembre y tú no le contestaste el celular, se puso furioso, porque pensó que tu lo hiciste a propósito y dijo que ningún empleado se burlaría así de él”.
Pasaron varios días lamentándome y preocupándome por mi futuro. Al tercer día de mi despido y de estar encerrado en mi casa, decidí darle un giro a mi vida. Lo primero que hice fue conversar con Dios y solicitarle su ayuda. Comencé a enviar currículum a todas las empresas que pude encontrar.
Luego tomé una decisión importante: ¡Trabar de forma autónoma!. Visité varias empresas amigas y también algunas vía Internet, ofreciéndoles mis servicios profesionales. A los 25 días de mi despido, recibí 2 ofertas de trabajo, vía Internet.
Al día de hoy, le realizó trabajo a 3 empresas locales y 1 empresa en el exterior. Mis ingresos casi duplican los que percibía en mi antiguo trabajo.
Aparte de esto, con el dinero de mis prestaciones y un préstamo de un cuñado, tengo planificado para mediado de este año, aperturar mi segundo negocio y mi futuro es prometedor.
Creo que ahora entenderán el porqué del título de este artículo y solo me resta darle un consejo final: “Antes los obstáculos que la vida te presenta, nunca pierdas las esperanzas, pués “DIOS SIEMPRE ES MAS GRANDE QUE TUS PROBLEMAS” y no te dejará solo.

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